Buena ubicación, buen concepto, unas cabañas frente al río que es muy limpio y permite bañarse, pudimos ver incluso una nutria entrar a pescar. El restaurante tiene buenos precios y buena calidad de comida, en cualquier caso se puede pedir domicilio.No reciben tarjetas y no hay Wifi ni señal de celular.2 contra, pagamos por la habitación con bañera, en la página nunca decía que la bañera no tuviera agua caliente. Sin agua caliente no tiene mucho sentido la bañera, sobre todo cuando nos tocó una lluvia torrencial y como la habitación es abierta comenzó a hacer frío. Cuando nos dimos cuenta e hicimos el reclamo, nos dijeron que si queríamos agua caliente teníamos que pagar por otra habitación aunque ya habíamos pagado esa.El otro contra fue una luz exterior que permanece prendida toda la noche y está ubicada justo detrás de la cama, por el reflejo en el techo fue molesto para dormir.
Me hospedé en la cabaña Iguana, un lugar lindo y tranquilo, sin embargo, no se asemeja mucho a lo que muestran en Instagram, mucho por mejorar. No tienes señal de operador, las cabañas no tienen wifi (y no se advierte en la publicidad), quedas totalmente incomunicado. No hay personal de atención que esté pendiente de los huéspedes de las cabañas, si requieres algo, tienes que subir hasta el hotel para solicitarlo. No hay privacidad, se ve y se escucha absolutamente todo de las cabañas vecinas. No justifica el costo-beneficio.
Las cabañas son preciosas, y los chicos que trabajan allí tienen muy buena atención con los huéspedes,son amables y atentos, la comida es muy rica también. lo único que sí resalto por mejorar es la privacidad de las cabañas porque las personas del Río pueden ver lo qué haces y se oye todo lo de las cabañas al lado.
Nos hospedamos en la cabaña TUKAN, La peor experiencia que tuvimos, pensamos que por qué era costoso iba a ser un hotel seguro, pero NO, tuvimos la peor estadía de nuestra vida, como las cabañas están al aire libre no hay ningún tipo de seguridad, ni de privacidad. 12:15 am entró una persona a robarnos con linterna en mano, gracias a Dios teníamos el número de recepción, (por que para rematar no hay señal telefónica solo sirve claro), apenas nos levantamos salió a correr, llamamos a la administración, los porteros llegaron a los dos minutos. ElSusto fue terrible uno pagando 450 mil pesos por noche para que se le metan a laMedia noche a robar, no hay seguridad no hay tranquilad NO lo recomiendo, NO vayan NO arriesguen su tranquilidad ni su vida.El hotel es bonito pero no vale la pena.
El lugar muy bonito, la piscina compartida con el hotel Agualinda es muy buena, aunque seria revomendable que la administracion no pusiera la música con un volumen tan alto.Las cabañas son muy bonitas, limpias y románticas, con vista a la quebrada las Mercedes, un lugar paradisíaco. Pero el problema es que al ser tan abiertas, no son lo suficientemente privadas, se oye y se ve a los vecinos lo cual resulta siendo un inconveniente realmente grave y molesto.
Es un hotel hermoso, con un ambiente muy natural y romántico. Las cábalas son abiertas, todas tienen balcón que da al río, unas tienen Jacuzzi otras bañera. Las zonas comunes como piscina, restaurante se comparte con el hotel agua linda. El servicio es muy bueno, te llevan el desayuno a la habitación. Cómo dijo anteriormente la mitad de la cabaña es abierta, o sea la privacidad no es total, pero hace la estadía interesante. Lo único malo es que algunos huéspedes de las cabañas vecina pusieron música con volumen alto, lo que no permite tener buena tranquilidad o descansar como se debe, entonces sería bueno reforzar en esa parte desde la administración y condiciones del hotel.Ideal ora orejas y escapadas románticas.
Es un lugar muy bonito donde utilizan materiales de la zona. La comida está bien. Me gusto mucho que respeten tanto los animales.Lo que no me gusto es que no se tiene privacidad, casi al punto de escuchar la conversación de la otra cabaña.Entonces es bien pero falla en ese aspecto.Como recomendación deberían buscar la forma de no ser tan abiertos entre habitaciones, nos paso justo una pareja peleando en la habitación próxima y pues no era muy cómodo escuchar casi al ladito.Por eso el 4.
Estuve en la cabaña Tucán un lugar muy hermoso, romántico, con vista al hermoso Rio Claro. Por mejorar la atención al cliente, la cordialidad, olvidan pedidos y más atracciones turísticas, pues solo hay piscina.
No pudimos quedarnos en este sitio porque no recibían tarjetas, sólo efectivo.