Un lugar muy tranquilo, los detalles la hacen muy buena para descansar, los anfitriones super atentos y amables. Volvería
La entrada a la finca es muy difícil. Son 4 km de barro (aunque tienen una buena placa-huella) y subidas imposibles para carros que no sean 4x4. La casa es muy bonita, pero la cocina tiene un mal equipamiento. Las camas, apenas aceptables. La mesa de ping Long es lo mejor.
Amable servicio de los dueños y de el mayordomo y su esposa, cocina equipada, la piscina es pequeña y en caso de ir en un vehículo que sea bajo el acceso puede complicarse, sobre todo si llueve. No se pueden hacer asados cerca a la casa porque tiene detectores de humo, así que si estás haciendo un asado y llueve se estropea. La finca no es lujosa, pero es muy agradable, cómoda y tranquila
Es un lugar mágico se respira paz, descanso absoluto me encantó
La mejor finca en la que me he quedado, atención, lugar, ambiente hospitalidad todo 5 estrellas
Lugar de ensueño. Perfecto para escapar dscansar
Lugar muy hermoso.
El mejor lugar, para compartir con amigos y Familia.
Buen servicio mal acceso
Chimba
Un alojamiento muy agradable una muy buena casa muy limpia