Recomiendo mucho este restaurante, pues la comida es deliciosa, económica y de calidad. La dueña, Dorita es una mujer muy especial. Recomiendo los tamales tolimenses, son espectaculares.
Deliciosos desayunos, como caldo de costilla, huevos, jugos y arepitas, abren temprano para quienes van en cicla dejan entrarlas a un costado del local.
Excelente atención, deliciosa comida. El caldo de pescado y arepas son espectaculares. Es un sitio de referencia para ciclistas. Los precios son muy buenos. 100% recomendado.
Con mucha tristeza y enojo escribo que me vendieron dos almuerzos para llevar y el arroz me salió dañado. Su olor era desagradable y muy fuerte. No volvere
Comida deliciosa, sazón casero y la mejor atención