Es un espacio muy tranquilo, dependiendo de la afluencia de personas, es un plan un poco más familiar, aunque también se puede hacer algo romántico, para eso mejor llegar en la tarde noche.La propuesta de turismo ecológico es interesante. Los precios son accesibles, la frijolada es lo máximo! Comida muy casera y con un sabor delicioso.
Un lugar muy agradable, muy buen servicio,