Un espacio inesperado. Alejado del popular ruido que distingue a pequeños municipios como Miranda está esté sutil y delicado espacio, construido en una esquina poco concurrida y con una especial vista hacia las montañas. Vale la pena tardear cada día en compañía de amigos o quizás, porque no, en compañía de un libro.
Comida deliciosa, excelente calidad y presentación del café y la atención muy buena.Les recomiendo la torta de limón con semillas de amapola.
Excelente lugar, buena atención, comida y bebidas sabrosas.
Un sitio muy agradable y tranquilo.
Delicia