Maravillosas personas con mucho que enseñar. Un destino diferente para quiénes quieran ver la simplicidad y tranquilidad de la vida de campo, deleitarse con deliciosas moras de varios tipos, aprender el arte de los sombreros en palmiche hechos a mano, y varias cosas más. Turismo comunitario no convencional. Felicitaciones a Don Ángel, esposa e hijos y gracias por recibirnos y darnos ganas de regresar con mucho más tiempo.