Un lugar muy agradable y aún más por la atención de Lyli y el toque de los Beatles en los cuadros que allí se pueden apreciar.
La señora que tienen atendiendo el local parece no tener el mas minimo conocimiento sobre atencion al cliente, estacione mi vehiculo frente al local y pedi una aromática, 5min despues la señora espeto que debia retirarme del local aduciendo que no iba a utilizar su local como parqueadero, intente explicarle que no era mi intencion pero la señora no cambio su opinión.