No hay protocolos de Bio seguridad en tiempos de pandemia. La gente hace lo que quiere dentro y fuera de las instalaciones. Su respeto por el sector es mínimo, puesto que generan caos a varias horas del día.
Son terribles vecinos, inconscientes de que trabajan en un barrio residencial, hacen ruido a toda hora con sus máquinas y plantas de energía, los domingos madrugan a las 7 de la mañana a hacer aseo y ponen música a todo volumen que impide el descanso de quienes vivimos cerca; los vecinos les hemos rogado que nos permitan descansar del ruido al menos los domingos y no ha sido posible, es muy difícil vivir cerca de este instituto.
La atención es pésima, no son amables al brindar la información.
Buen centro de atención y personal humano, con dedicación y buenos Nefrologos.
Excelentes profesionales de la salud. Un ambiente cálido y familiar
Excelente